martes, 16 de enero de 2007

¿Quién edita nuestro teatro contemporáneo? 3

A los dos comentarios anteriores debo añadir una réplica. Aparte de los estudiantes de literatura, de actuación (y/o artes escénicas), de algunos periodistas culturales y del circuito ligado al mundo teatral (directores, actores, dramaturgos, etc.), ¿el peruano promedio lee teatro? ¿O pasa igual que con las novelas adaptadas al cine, eso de "No he leído el libro pero fui al estreno"? Quizás ello sea uno (no el único) de los factores que diminuyen (si no anulan) la iniciativa de las editoriales por publicar obras teatrales. Sumado ello a otro tipo de factores como la ausencia de una figura central en la dramaturgia peruana, algo así como Vargas Llosa en la narrativa o Vallejo en la poesía; o como el hecho ya señalado de que muchos de nuestros dramaturgos quieren ver sus obras representadas y no necesariamente impresas (lo cual no es ni de lejos un defecto sino una simple opción válida en el mundo de las tablas). ¿Y si alguien se lanza a publicar dramaturgia peruana joven y le hace buena publicidad al igual que USIL Plaza, el Centro Cultural PUCP o el Británico hacen con sus puestas en escena? ¿Puede ser el gusto por la lectura de obras dramáticas similar al gusto, adquirido y educado, que se tiene hacia el vino?

lunes, 15 de enero de 2007

¿Quién edita nuestro teatro contemporáneo? 2

Con motivo del XI Coloquio de Estudiantes de Literatura, el año pasado en la PUCP, tuve la oportunidad de moderar una mesa redonda sobre la dramaturgia peruana actual. Participaron en ella Mariana de Althaus, Alfredo Bushby y César de María. Quizás me explaye en otra oportunidad sobre lo conversado aquella tarde-noche. Aparte de ello, tuve la oportunidad de conocer a Alfonso Santisteban en una entrevista que me hizo como parte de la inscripción a un curso de escritura dramática durante este verano, en el cual finalmente no puede estar. Al haber tenido algún trato con ellos y, por ende, sonarme sus nombres, decidí buscarlos en el catálogo de la biblioteca PUCP y ver por quiénes eran editados. Mariana de Althaus y Alfonso Santisteban no tienen entradas en sus respectivas búsquedas. En cambio, Alfredo Bushby posee 5 entradas. Una de ellas es su tesis acerca de Oquendo de Amat, otra es una compilación que hizo del teatro del argentino Eduardo Pavlovsky, otra es la obra Cámara lenta: (historia de una cara) (extraída de la compilación antes señalada) y otra es una antología para el curso de Dramaturgia hispanoamericana contemporánea. Sus obras dramáticas están reunidas en un volumen:

PQ 8498.B87 D
2003
La dama del laberinto ; Perro muerto ; Historia de un gol peruano
PUCP. Fondo Editorial

Descartando algunos títulos que no tienen relación alguna con César de María pero que aparecen como entradas al buscarlo en el catálogo (Románticos eternos [grabación sonora], Homenaje al personal por 25 años de servicios [videograbación], Juegos, fiestas y diversiones : textos históricos [recurso electrónico], Los ideólogos, Los distritos de : Vilcas Huamán y María Parado de Bellido) y un artículo de Gino Luque sobre Sichi Sei Hokuko o la Historia de un cobarde japonés, disponemos de él:

1) PQ 8498.M3 K
Kamikaze! : o la historia del cobarde japonés : drama en dos actos y un epílogo
Lima : Casa abierta, 1999;

2)PQ 8498.M3 T
Teatro
Lima : Lluvia, 1995
Contiene: A ver, un aplauso! -- Escorpiones mirando al cielo --La caja negra;

3) 3 ediciones de Escorpiones mirando al cielo: drama en tres actos
Una sin indicación del nombre de la editorial y presuntamente de 1994, y las otras dos que tampoco indican el nombre de la editorial y que además también presuntamente son de 1990;

4) PQ 8395.P3 C74 A
A ver, un aplauso! : drama en dos actos
No se indica el nombre de la editorial, 1989; y

5) PQ 8395.P3 C74
Variete latina : panfleto teatral latinoamericano en un acto
No se indica ni el nombre de la editorial ni el número de páginas ni el año de impresión.

No sabía de la existencia de la editorial Casa abierta; si no caigo en un error, Lluvia ya tiene un buen tiempo de extinta; y aunque no tengo el dato confirmado, creo haber escuchado que la serie Ficciones del Fondo de Cultura de la PUCP no publicará más, aunque no podría confirmarlo. Debo señalar que cuando conversé con Mariana de Althaus, Alfredo Bushby y César de María, los tres concordaron (aunque César y Mariana, si mal no recuerdo, fueron quienes lo enfatizaron más) en el hecho de que escribían teatro no para publicarlo sino, esencialmente, para que sea representado en las tablas. No obstante, sabemos que, como un mensaje lanzado en una botella hacia el mar, un joven (o no tan joven) dramaturgo podría valerse de un texto suyo publicado para que algún director lo descubriera y pudiera ponerlo en escena (a menos que el joven o no tan joven también funja de director, como muchas veces pasa). Pero si actualmente no hay editoriales conocidas que apuesten por la publicación de la dramaturgia, ¿adónde o a quién podría acudir un joven (o no tan joven) dramaturgo que desee no sólo ver su obra representada sino también impresa? Aparte de las ediciones del Rectorado de la PUCP que ha publicado, por ejemplo, las obras dramáticas de Vallejo y de Alfaguara, que reeditó en un solo volumen el Teatro reunido de Mario Vargas Llosa, podemos señalar que Maritza Núñez ha publicado con Unión de Dramaturgos de Finlandia, que el Fondo Editorial de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega publicó en 2001 Obras seleccionadas de teatro de Juan Rivera Saavedra, que Peisa publicó en 2002 Encuentro casual de Alonso Cueto Caballero, etc. Sin embargo, ¿editoriales jóvenes en reciente auge como Matalamanga, Sarita Cartonera o Estruendomudo darán algún día un espacio a la publicación de obras teatrales? Dios quiera que sí, quizás sea un rubro poco explorado que necesite un estudio de mercado previo y que podría servir para incentivar la lectura de las obras de nuestros jóvenes dramaturgos que están a la espera de ser descubiertos, cual botellas provenientes del mar.

¿Quién edita nuestro teatro contemporáneo? 1

Por mera curiosidad hice unas búsquedas el catálogo de la Biblioteca de la PUCP (www.pucp.edu.pe/biblio). Primero coloqué "teatro peruano contemporáneo" y estos fueron los resultados:

1) PQ 8389 TE 1963 (éste es el código del libro)
Teatro peruano contemporáneo (el título)
Hesse Murga, José (el prologador)
Madrid: Aguilar. 2a ed. (la referencia editorial)
1963 (EL AÑO DE PUBLICACIÓN);

2) El mismo libro anterior pero en su primera edición (1959); y

3) PQ 8389 TE
Teatro peruano contemporáneo... : tres premios nacionales
Miró Quesada Sosa, Aurelio. pról.
Lima : Huascarán, 1948
Contiene: Don Quijote / Juan Ríos -- Esa luna que empieza / Percy Gibson -- Amor, gran laberinto / Sebastián Salazar Bondy

Como vemos, el más moderno de la lista data de 1963. Debo reconocer que desconozco aún lo que contienen los dos primeros libros y que desconocía la existencia de Juan Ríos y Percy Gibson, así como la existencia de la pieza Amor, gran laberinto, de SSB.

Ahora bien, bajo el título "dramaturgia peruana contemporánea" aparece solamente una referencia:

AP 63.U6 B7-P (AÑO 5 NO 7 2004)
Tres generaciones de mujeres en la dramaturgia peruana contemporánea
Saco, Alicia
En: Brújula / Pontificia Universidad Católica del Perú -- Año 5, no. 7 (2004)

Es decir, un artículo de una revista. No obstante, bajo "teatro peruano siglo XX" (tema de referencia al que me conduce el artículo anterior) encuentro 146 títulos, varios de los cuales son antologías, libros y/o artículos sobre obras dramáticas peruanas. Además, declaro mi ignorancia, encuentro nombres de muchos autores que también desconozco (Maritza Núñez, Antonio Bacigalupo, Mario Florián, Enrique Solari, Juan Marcial Tejada, Gregor Díaz, Felipe Buendía, entre otros)

domingo, 14 de enero de 2007

No le gustó a Alonso Alegría

He escrito que comentaré La muerte de un viajante posteriormente. Sin embargo, no podía antes dejar de señalar que estoy en desacuerdo con Alonso Alegría. Él ha señalado que:

"Al montar La muerte de un viajante, Édgar [Saba] no debió haber hecho sonar música de Vivaldi en el Nueva York de Willy Loman ni debió haber puesto al hermano Ben a bailar tap. Porque con eso desnaturalizó la esencia de la obra." (Perú21, 03/12/06)

¿Se puede llegar a conocer la esencia de la obra? En verdad no lo sé. Cada puesta en escena, mientras sea coherente con su respectiva propuesta (conservadora, neutra, revolucionaria, etc.), mostrará un lado esencial de la obra pero no sé si llegue a mostrar toda su esencia. Sólo sé que el el Verano de Vivaldi le imprime mucha fuerza al inicio de la obra y me parece muy adecuado para capturar, desde el comienzo, la atención del espectador. Es cierto que ya durante la obra en algún momento la música cae en descontrol, pero no creo que desnaturalice la esencia de la obra.
Aquí les dejo la pieza de Vivaldi:

http://www.youtube.com/watch?v=0iWj6y_ACk0&mode=related&search=

Quiero ir a ver...

Ya tengo entradas para Morir de amor, para el 30 de este mes. Aparte de eso, me muero de ganas de ver Sueño de una noche de verano en el Peruano Británico de Miraflores. Aquí les dejo el comercial:

http://www.youtube.com/watch?v=HAT25Iy-nYs

Bienvenida

Mi primera aproximación al teatro fue a los 12 años. Mis padres decidieron que en vacaciones de verano hiciera algo por la vida (como hasta ahora deciden) por lo que me metieron en un curso de Oratoria en un pequeño local frente a ATV, en la avenida Arequipa. "Lamentablemente", el curso se cerró por falta de quórum así que, otra vez, decidieron inscribirme en el curso de Marinera y en el de Teatro, dirigido en ese entonces por, si mal no recuerdo el nombre, Antonio Bravo. Terminamos haciendo una versión libre de Romeo y Julieta, en la cual, ante la enfermedad del que hacía de Romeo, tuve que interpretar dicho papel. Es así que al retornar a clases escolares, decidí ingresar al Taller de Teatro de mi colegio, el Claretiano, dirigido en ese entonces (aún, si no me equivoco) por Luis Pomar. Allí conocí a un gran amigo, Carlos Gallardo, quien fue casi un hermano mayor para mí en mis tiempos. Aparte de las sempiternas actuaciones por Día de la Madre, Día del Padre, Día del idioma español, etc., teníamos hacia setiembre u octubre un Festival Anual de Teatro. Participé cuatro años en el Taller. De las obras que más recuerdo, actúe, una vez más, en Romeo y Julieta (pero en aquella oportunidad de Mercucio), El de la valija (de Sebastián Salazar Bondy), La de cuatro mil (de Leónidas Yerovi) y La llave (una adaptación que hizo Carlos Gallardo a un relato escrito por su padre).
Pero como público espectador de una puesta en escena, la primera obra que vi fue La importancia de llamarse Ernesto en la Plaza USIL. Recuerdo que me encantó la actuación de Carlos Carlín y la sobriedad de la puesta. Desde allí me prometí a mí mismo ir a toda obra a la que mi bolsillo me permitiera (incluso, el año pasado que estuve en Europa, me di el lujo de ver Don Juan Tenorio, en la Iglesia de San Luis de los Franceses, Sevilla; y La vida es sueño, en el Centro Cultural de la Villa, Madrid). Acá en Lima he asistido a varias acompañado de una gran amiga, Miryam Nacimento, a alguna que otra he ido con mis padres, a otras he ido junto a diversos compañeros de la carrera de Literatura Hispánica en la PUCP y desde el año pasado, otra gran amiga, Ángela Santur, es mi compañera infaltable al teatro. Justamente con ella vi, hace un par de días, La muerte de un viajante, de Arthur Miller, acerca de la cual me explayaré posteriormente.
Debo decir que abjuré acerca de la posibilidad de usar un blog. No obstante, un gran sueño mío fue (lo es todavía, con toda franqueza) sacar una revista académica acerca del teatro, en tanto texto y en tanto representación. Creo que con la experiencia adquirida con una revista que dirigí hace algunos años atrás (Elisión) algún día lo lograré. Sé que Artes Escénicas de la PUCP ya ha sacado Caja negra y saludo tal iniciativa, la cual se centra en lo correspondiente a la puesta en escena. Este blog también me servirá, esencialmente, para brindar mis opiniones acerca de las puestas en escena a las cuales acuda. No obstante, creo que el género teatral es, también, texto, por lo que en más de una ocasión comentaré textos teatrales que no estén siendo representados en las tablas. Ojalá les guste la página, los comentarios serán siempre bienvenidos y si conocen a otras personas interesadas en el teatro, pásenles la voz sobre este blog. Saludos cordiales.

Jesús