martes 5 de agosto de 2008

Edmundo 2

Sí, Edmundo, las estrellas son para verlas, no para asignarles falsos mensajes ocultos...

domingo 3 de agosto de 2008

Edmundo y el Zodiaco

Edmundo, aquel siniestro personaje de El Rey Lear, sostiene el siguiente diálogo con su padrastro:

Gloucester: Esos recientes eclipses del sol y la luna no nos presagian nada bueno. Aunque la sabiduría natural pueda explicarlo de un modo o de otro, sin embargo, la propia Naturaleza se encuentra azotada por los efectos siguientes: el amor se enfría, la amistad falla, los hermanos se separan; en las ciudades hay desórdenes; en los países, discordia; en los palacios, traición; y se rompe el vínculo entre hijo y padre. Este villano mío cae bajo predicción: ahí está el hijo contra el padre. El Rey se desvía de la inclinación de la Naturaleza: ahí está el padre contra el hijo. Hemos visto ya lo mejor de nuestros tiempos: maquinaciones, falsía, traición y todos los desórdenes perniciosos nos siguen agitadamente hasta nuestras tumbas... (Se va).
Edmundo: Ésta es la magnífica estupidez del mundo, que cuando enfermamos en fortuna -a menudo por los hartazgos de nuestra propia conducta- echamos la culpa de nuestros desastres al sol, a la luna y a las estrellas, como si fuéramos villanos por necesidad, idiotas por obligación celestial, villanos, ladrones y traidores por el influjo de las esferas; borrachos, embusteros y adúlteros por forzosa obediencia a la influencia planetaria, y todo aquello en que somos malos, por un impulso divino. ¡Admirable evasión de putañero, echar la culpa de ser tan rijoso como un chivo, a cargo de una estrella!... (Acto I, Escena 2).

Edmundo, hijastro del Conde de Gloucester, que traiciona sin miramientos a su hermanastro y a su padrastro, quien provoca la lucha descarnada entre Reagan y Goneril, y quien, finalmente, da la orden para el ahorcamiento de Cordelia (víctima de víctimas, junto a Desdémona, en las tragedias de Shakespeare); en suma, un ser vil solamente equiparable con personajes de la talla de Yago o Lady Macbeth. Y sin embargo, más sabio en ciertos asuntos que su padre, un "rey astrólogo" como el Basilio de La vida es sueño.
Releo este fragmento de El Rey Lear, y me acuerdo de una lejana tarde en la cual me declaré a una muchacha y fui rechazado. El horóscopo del día señalaba que tendría tendría éxito en el amor... O cierto fin de semana en el cual El Comercio puso dos días seguidos las mismas predicciones zodiacales... Hoy, el Zodiaco me indica que me llegará la oportunidad de estar muy cerca de la persona que me atrae. Como diría un personaje de mis vespertinas horas de infancia: "¿Será cierto eso?". ¿O será mejor ser un poco Edmundo y desconfiar de la influencia que los astros puedan tener sobre nuestras vidas? Acaso, uno ve solo lo que quiere ver y hoy deseo confiar en Josie Diez Canseco y cometer un ad hominem, pues ¿qué derecho tiene un maldito traidor a opinar sobre las estrellas?...

En la foto, Lear sostiene a Cordelia, en un montaje teatral en La Abadía de Madrid

jueves 26 de abril de 2007

Sensible pérdida

Apenas intercambié palabras un par de veces con él pero siempre que me lo cruzaba por algún lado lo saludaba con respeto, y él, sin conocer mi nombre, respondía sencillamente con una ligera venia. Vivía a escasas dos cuadras de mi casa pero nunca me atreví a tocar su puerta. Los días grises comenzaron hace poco como prefiguración (le hubiera gustado tal palabra) de una muerte tan repentina. La noticia me llegó temprano en la mañana a través de una estimada amiga y me rondó por la cabeza durante todo el resto del día. Y aunque todo el mundo lo recuerde por el gran poeta que fue, no se me borrará su versión libre de Antígona interpretada con tanta maestría por Teresa Ralli. Descanse, don José; como me dijo Lidia hoy (que compartió mesa con él en un recital) nosotros, los jóvenes, nos vamos quedando tan solos...

martes 24 de abril de 2007

Teatro peruano del siglo XX

Comienza hoy el tercer y último mes del curso "Teatro peruano del siglo XX" dictado por el profesor Santiago Soberón y organizado por el Centro Cultural de la Universidad Científica del Sur (Av. Cantuarias 385, cruce con la Vía Expresa). El tema de esta etapa del teatro peruano es su segunda modernización y se analizará el surgimiento de grupos de teatro independiente, Yego, Cuatrotablas, Yuyachkani (en la foto), Telba, así como la nueva generación de autores como Eduardo Adrianzén, César de María, Aldo Miyashiro, entre otros temas y autores. El curso va martes y jueves de 5 a 7 pm. y el costo es de S/. 150 para público en general y S/. 100 para estudiantes. ¡Anímense!

Para mayor información, consultar:

http://www.ucsur.edu.pe/cultural/cursos/historia_teatro_xx.asp

miércoles 21 de marzo de 2007

Antígona catalana

Diversos diarios (Expreso, La República, El Peruano, Correo) han dado cuenta hoy de una noticia digna de aplauso. Yuyachkani lleva su Antígona (versión libre escrita por José Watanabe, actuación unipersonal de Teresa Ralli, dirección de Miguel Rubio) a Barcelona. La cita es hoy y mañana en el teatro principal del Centro Francesca Bonnemaison, con motivo del Festival Internacional de Creadoras Escénicas Magdalena Piezas Conectadas. Fui a ver el espectáculo el año pasado y puedo decir que fue una de las mejores obras que vi en el 2006, debido a la gran fuerza expresiva y la versatilidad que le imprime Teresa Ralli a casi todos los personajes (ojalá haya mejorado con el rol de Tiresias pues era el más flaco frente a la uniformidad lograda con los demás papeles) a partir de una muestra minimalista en el vestuario y la utilería.


“La historia de Antígona y con ella la de las mujeres peruanas está tratada con mucha serenidad y con toda la fuerza de la determinación. El relato de Sófocles es tan poderoso y ha trascendido tanto en los tiempos que nos ha permitido expresar a través de esas imágenes una realidad muy nuestra y muy concreta”, resaltó Ralli. (Expreso)

La historia de Sófocles es, según la artista, "tan poderosa y ha trascendido tanto en los tiempos que nos ha permitido expresar a través de esas imágenes una realidad muy nuestra". Esa imagen, según Ralli, "que nos ha tocado vivir es la de las mujeres del Perú que durante muchos años han estado buscando a sus seres queridos" y cuya voz "ha ido cobrando más fuerza hasta organizarse en instituciones de ayuda mutua para hacerse escuchar". (La República)
Por otro lado, Ernesto Carlín escribe su acostumbrada crítica teatral, esta vez sobre Bicho. Dice al respecto:
"[Norma] Martínez y [Rómulo] Assereto salen muy bien librados del reto que significa dar vida a esta peculiar pareja. Ella transmite la inseguridad y desesperación de su personaje. En especial, cuando en momentos de tensión baja la voz casi como suplicando. En cuanto a él, se debe destacar cómo construye un personaje perturbador a través de gestos ingenuos". (El Peruano)

lunes 19 de marzo de 2007

República teatrera y Correo entrevistador

La sección de Espectáculos de la edición de hoy del diario La República nos brinda diversos artículos muy interesantes acerca de las puestas en escena por venir, y sobre Iluminados, de Aristóteles Picho.
Si la última vez que se representó La Nona, del argentino Roberto Cossa, fue Alberto Ísola el encargado de dar vida a esta anciana voraz, el papel ha recaído este año en Giovanni Ciccia, quien también dirige la obra. Señala Ciccia:

"El trabajo de Alberto fue magistral, muy divertido, pero lo que yo busco en mi interpretación es una "Nona" tierna, que lo único que tiene es hambre. La obra fue escrita para que un hombre haga el personaje y representa un poco de todo aquello que nos puede impedir salir adelante. No es política" (http://www.larepublica.com.pe/content/view/148175/632/)

Disiento en lo último. La Nona de Roberto Cossa tiene una clara intención política (como incluso lo señala en la entrevista con Henry Spencer) pues la protagonista es una metáfora sobre el Estado que lo traga todo para subsistir. El elenco está compuesto por Marco Nieto, David Carrillo, Renzo Schuller, Grapa, Melissa Giorgio y Pierina Pirotta y la obra se estrena este sábado 24 en el Teatro Británico. Habrá que verla.
Una excelente y amplísima entrevista a Ciccia acerca de esta obra:

Por otro lado, Iluminados, de Aristóteles Picho, es una obra de contenido social, coescrita con Aldo Pareja y que cuenta con diez jóvenes actores en el elenco. Las funciones van jueves, viernes, sábado y lunes a las 8 pm. en la Casa de Iguana Talleres (Av. Ignacio Merino 130 Barranco). Iluminados será posteriormente adaptada al cine. Señala Aristóteles Picho:

"Es la historia de un grupo de estudiantes de universidad, sólido y al comienzo muy entretenido, pero que conforme transcurren los días se va transformando en insoportable. La convivencia hace que surja entre ellos, desde pasiones y enamoramientos hasta problemas sociales y étnicos que tienen que ver con la discriminación. Termina convirtiéndose en un movimiento peligroso y radical". (http://www.larepublica.com.pe/content/view/148181/632/)

Asimismo, en una breve nota, Jorge Chiarella indicó que en agosto comenzarán los ensayos de la adaptación a las tablas de la novela de Mario Vargas Llosa, La fiesta del Chivo, montaje del conocido director colombiano de teatro y cine, Jorge Alí Triana.


"Encarnaré al presidente Rómulo Betancourt, mientras que Alberto Isola será el dictador Leonidas Trujillo". (http://www.larepublica.com.pe/content/view/148184/632/)


Por último, Giovanna Rubia entrevista justamente a Jorge Alí Triana en Correo. Entre los puntos más resaltantes, Alí Triana señala que que pretende llevar al cine la última novela de Vargas Llosa, Travesuras de la niña mala, que le ha propuesto una adaptación teatral de Pantaleón y las visitadoras y que el montaje de La fiesta del Chivo, ya puesta en Nueva York y Colombia, podría estrenarse durante la primera semana de octubre y durar hasta finales de diciembre o comienzos del 2008.

domingo 18 de marzo de 2007

La cisura de Silvio

La República da cuenta hoy de que la obra La cisura de Silvio (ganadora del Segundo Concurso de Textos Teatrales, en el marco de la Décima Muestra Regional de Teatro en julio del año pasado), ha sido repuesta en el Auditorio de la Municipalidad de San Isidro, de jueves a sábado. La obra es dirigida por Óscar Carrillo y el elenco está compuesto por Franklin Dávalos, Sandra Bernasconi, Katiuska Valencia y Sonia Seminario.

"Los miembros de una familia viven una situación paranoica por la situación de la violencia política. Pero, además, tratan de resolver individualmente sus propios conflictos", cuenta Eduardo Adrianzén, productor de la pieza teatral.

viernes 16 de marzo de 2007

La paranoia entre nosotros

Aparte de publicitar Edipo detective y La cisura de Silvio en su columna de ayer, Alonso Alegría dice lo siguiente sobre Bicho:


"No pude ir a este ansiado estreno de la norteamericana Tracy Letts, pero me comentan que es fuerte: corre sangre de una cuchillada mortal y alguno también la escupe. Pero me dicen que nada de esto es gratuito y que Juan Carlos Fisher no cae en lo barato y se mantiene fiel al buen arte. También me comentan que Norma Martínez está impresionante, caminando sin miedo por esa cuerda floja sobre el abismo de lo inverosímil. El fin de semana voy".

Asimismo, bajo el título "Plaga de paranoia", encuentro una crítica-análisis de la puesta en escena de esta obra del norteamericano Tracy Letts en la sección Cultural de La Primera.
Como sabemos, esta obra dirigida por Juan Carlos Fisher va de jueves a martes a las 8 pm. en el Centro Cultural PUCP.

domingo 11 de marzo de 2007

Última función de un Sueño

Sueño de una noche de verano es una de las comedias que más me gustan de Shakespeare, debido a su riqueza semántica, a la multiplicidad de entradas de interpretación. Si las críticas feministas desean abordarla, resaltarán el rol de la mujer como agente de su destino, frente a la tragedia, en la cual es un mero juguete de la voluntad severa de los hombres. Si los críticos de la corriente denominada "metateatro" desean abordarla, se centrarán, entre otras cosas, en las hilarantes reflexiones que realizan los actores de la compañía que presentará la tragedia de Píramo y Tisbe ante el rey Teseo. Si los críticos historicistas desean sacarle el jugo a la obra, afirmarán que la lucha entre el rey y la reina de las hadas, Oberon y Titania, por la posesión de un mancebo es la teatralización de una práctica común en la Inglaterra de Shakespeare: la posesión de un lacayo adolescente por parte de caballeros ingleses, mozuelos con los cuales, incluso, mantenían relaciones sexuales (la servidumbre absoluta). Si algún detective de la intertextualidad acude a esta comedia, encontrará, entre otras, reminiscencias de Ovidio (en la fábula de Píramo y Tisbe) o de Apuleyo (en El asno de oro se narra la conversión de un hombre en asno, como sucede con uno de los personajes de la comedia). Si alguien desea centrarse en el aspecto lúdico y paródico de la obra, no podrá obviar el hecho de que esta comedia se enmarca en un contexto griego, trágico por antonomasia a pesar de los buenos comediógrafos helenos que en el mundo han sido -el comienzo de la obra es, asimismo, similar al comienzo de una tragedia, Hermia desea casarse con Lisandro, pero su padre Egeo desea obligarla a casarse con Demetrio- y tampoco olvidará el rol del gracioso, el duende Puck, este personaje tan característico del Renacimiento, del Barroco y del Manierismo. Si algún estudioso de la comedia en general se sumerge en el mundo de Sueño de una noche de verano, seguramente insistirá en la representación del deseo sexual en la obra, tanto en el lenguaje como en diversos detalles a lo largo de la obra, a semejanza de otras comedias de enredos como El perro del hortelano, de Lope de Vega (a diferencia de la tragedia, en la cual el mínimo error de razonamiento derivará en un acto terrible con repercusiones en toda la escala social, estas comedias de enredo nos muestran irresponsables adolescentes cuya libido solamente será calmada con el arreglo de las bodas al final de la obra). Y para el espectador que nada sabe de feminismos ni de metateatros ni de historicismos ni de intertextualidades y sólo busca una genial obra que le haga reír a carcajadas, allí está, indudablemente, Sueño de una noche de verano.
Ahora bien, veinticinco soles (programa incluido con la entrada) para ir a ver la versión de Rocío Tovar (cuya última función, a la que asistí, fue el pasado lunes) me parecieron excesivos. Es cierto que cuando uno va a La Plaza ISIL paga veinte soles por la entrada y aparte cinco soles si es que uno desea adquirir la ficha técnica. Es cierto, además, que con Carlos Carlín la diversión está asegurada y que el elenco contaba con otros conocidos actores y actrices, tanto jóvenes (como Pierina Pirotta o Gisela Ponce de León) como ya consagrados (como Rómulo Assereto, Magdyel Ugaz y Ana María Teruel) pero creo que un máximo de veinte soles hubiera sido un precio aceptable. No puedo negar que me divertí bastante con la obra (las improvisaciones de Carlos Carlín fueron dignas de resaltarse). Creo que Rocío Tovar entendió correctamente que el deseo sexual entre los personajes, tanto explícita como latentemente, es uno de los temas que se debe explotar. No obstante, por momentos se abusó de la simplificación de este tema mediante toqueteos y griteríos que no venían al caso. Otro acierto de Rocío Tovar fue darse cuenta que la lucha entre Oberon y Titania es quizás la parte que menos interés podría despertar en el público. Para compensarlo, buscó modernizar a las hadas a cargo de la reina Titania. Sin embargo, este recurso de convertirlas en bichos-a-la-defensiva-sacados-de-anime-japonés me pareció un poco soso por momentos. Sin ser superlativas y aunque en una que otra oportunidad se caía en la sobreactuación o el tonito de voz cliché, las actuaciones de los protagonistas fueron buenas (el mejor, sin duda y de lejos, Carlos Carlín). El espacio escénico se manejó bien y el desmontable bosque de tecnopor fue de suma versatilidad. En suma, a pesar del precio excesivo y uno que otro defectillo, fue una buena oportunidad para ver en escena un texto clásico del más divertido Shakespeare.


viernes 9 de marzo de 2007

Bicho

Ayer se estrenó en el Centro Cultural de la PUCP la obra Bicho, escrita por Tracy Letts y dirigida por Juan Carlos Fisher (director de El hombre almohada). La página del Centro Cultural señala que:

"Bicho ocurre en una destartalada habitación de un motel de Oklahoma donde Agnes, una mesera drogadicta, se esconde de su ex esposo, ex convicto. Conoce a Peter un guapo vagabundo, con el que establece una relación que se desarrolla totalmente en el ambiente claustrofóbico de la habitación. Al mismo tiempo extraños personajes aparecen en su puerta, hechos del pasado los persiguen y a cada vuelta son atacados por bichos".
(http://cultural.pucp.edu.pe/index.php3?c_idseccion=2&c_idnot=2282)

El elenco lo conforman Jimena Lindo, Norma Martínez, Rómulo Assereto, Mario Velásquez y Roberto Ruiz. Habrá que verla.

sábado 3 de marzo de 2007

Carta a Lidia

Querida Lidia:
El lunes hemos visto En la espesura de la ciudad, la obra que marca el regreso de Cuatrotablas a nuestros escenarios. He notado tu rostro de completa insatisfacción al final de la obra (en el transcurso de ella te he notado bostezando y, a veces, incluso perdida). Aunque quise atenuar un poco las cosas, me fui muy inconforme también. Por no mencionar a nuestro compañero de turno, Mateo, que supongo ya no querrá ver a Brecht (bueno, a Cuatrotablas, en verdad) por un largo tiempo.

Como sabes, las obras de teatro tradicionales buscan, en el buen sentido, darle gato por liebre al espectador, vale decir, suspender por un momento la barrera entre la realidad y la ficción y hacernos creer que aquello que estamos viendo no es un mero espectáculo sino que es la vida misma transcurriendo sobre el escenario, que aquellos comportamientos, acciones, roles que se nos muestran son tan o más verídicos que los que acontecen en la vida diaria (prueba de ello es que, como en las telenovelas, -lo habrás comprobado en otras ocasiones en que hemos ido al teatro- la gente murmura cuando un personaje comete una felonía, se soslaza cuando el débil toma la rienda de la acción, se siente bien cuando la trama cumple sus expectativas). Para lograr esto, los dramaturgos no se valen solamente de plots cuyos vaivenes jueguen con los sentimientos del público, sino que, además, el director ha debido señalar a los actores que intensifiquen la carga emotiva de sus actuaciones cuando ocurra un suceso dramático o que magnifiquen sus risas, gestos y muecas cuando suceda algo cómico. Asimismo, el juego de luces y muchas veces la música de fondo son recursos expresivos que aumentan esta carga emotiva en el receptor. El alemán Bertolt Brecht se oponía a todo ello, ya que creía que esta "hipnosis" a la cual es sometido el auditorio durante cada puesta en escena sólo sirve para que una cultura, una sociedad, una clase socioeconómica determinada, un grupo de poder, un sexo (el masculino) -en resumen, lo que los psicoanalistas lacanianos llaman "el Gran Otro"- imponga sobre estas gentes irreflexivas que ven una obra diversos modelos de comportamiento, de roles de género, ideas de sumisión, conformismo con la realidad, etc. Y claro, como los espectadores salen convencidos de que eso que han visto montado en un escenario es la vida, tienden inconcientemente a repetir en sus existencias los moldes teatrales que han asimilado.
Por ello, querida Lidia, Brecht creía que el teatro debía promover la reflexión crítica en el espectador (y a ello, pese a los matices que adquirió su teoría a lo largo de su carrera dramatúrgica, llamó "teatro épico") mediante diversos recursos (a los cuales llamó "distanciamiento"). Si las obras de teatro se habían encargado de mostrarnos las tragedias de los héroes míticos o de clases nobles y, por ende, elevadas, Brecht proponía que se debía poner en escena los quehaceres del hombre vulgar, lumpen, de estratos bajos. Si las obras de teatro debían borrar la barrera entre la ficción y la realidad a los ojos del espectador, Brecht proponía que el público, mediante diversos recursos, pudiera ser consciente de que lo que estaba viendo no era más que mero artificio. Si la música y las actuaciones contribuían a hipnotizar al espectador dentro de la obra, según Brecht, la música y las actuaciones del nuevo teatro que quería fundar debían, más bien, expulsar al receptor de toda identificación con la trama, en cierta forma, debían "extrañarlo" (si una escena romántica merece un fondo musical meloso que realce el amor, Brecht ponía una marcha militar; si una escena trágica se hubiera cerrado perfectamente con un canto solemne, Brecht ponía música popular en falsete). Si toda obra debía seguir el mal entendido principio aristotélico de las unidades de tiempo, espacio y acción (que toda trama debe acontecer en un tiempo y espacio limitado -se ha bromeado mucho con el hecho de que los exégetas más conservadores hubieran querido que toda la tragedia de Edipo sucediera solamente en su castillo y en un solo día- y que solamente debía haber una acción principal -pero recuerda, Lidia, que cuando Aristóteles dijo que toda obra debía ocurrir en un solo lugar y cuanto máximo debía durar una revolución del sol, se refería al espectáculo teatral y no a la trama-), Brecht planteaba en sus obras un argumento que durara incluso años, que aconteciera en muchísimos lugares diversos, que hubiera muchas tramas paralelas igual de importantes que la principal. Por último, si las obras de teatro tradicionales eran comprendidas como mensajes ad aeternitatis, obras de arte universales para todos los tiempos y continentes, Brecht creía firmemente en el carácter expresamente político de sus obras, comprometidas con el hic et nunc, el aquí y el ahora. (¿Pareciera que este alemán hizo suya la célebre frase atribuida a Unamuno -"¿De qué se trata para oponerme?"-, no, Lidia?).
Y si fuimos a ver toda esa maquinaria de reflexión sobre el teatro puesta creativamente en papel, ¿por qué el inconformismo? Porque si bien es cierto que todo lo esencial de Bertolt Brecht lo encontramos en este montaje de En la espesura de la ciudad, está trabajado a medias o, en alguna ocasión, pésimamente. En primer lugar, las malas actuaciones. A la salida del Instituto Goethe te dije, como arriba lo he escrito, que las actuaciones en el teatro de Brecht tienen la función de distanciar al auditorio y, por eso mismo, no son convencionales. En la espesura de la ciudad muestra performances de actores amateurs, aprendices, no de profesionales salidos de una famosa escuela de teatro. Siendo perverso, recordé mis años mozos cuando era actor en el Colegio Claretiano. Se confundió "distanciamiento" con cualquier otra cosa. En segundo lugar, si hubo programas, nunca los vi. Y es que si el teatro de Brecht es todo lo opuesto a lo que el público usualmente ve, ¿cómo quieren los señores de Cuatrotablas que el público común y corriente comprenda lo que está pasando en escena? ¿Cómo puede un espectador que poco o nada sabe sobre Brecht aprender a saborear la riqueza de este gran dramaturgo alemán? Porque la idea no es solamente llegar al espectador culto que pueda identificar todo lo brechtiano que tiene este montaje, al menos esa es mi opinión. En tercer lugar, es saludable que se quiera poner a Brecht, Lidia, es un autor clásico que no debería faltar cada año o cada dos años en la cartelera teatral. Sin embargo, a mi parecer se escogió mal la obra. Si la idea era generar nuevamente un entusiasmo en el público hacia el teatro de don Bertolt, creo que se debió escoger no una obra de la juventud brechtiana, sino una más conocida de modo que los espectadores pudieran entrar en onda y explorar y conocer más a este autor (espectadores que, además, terminan la función sin conocer nada de nada por el punto anteriormente señalado). En cuarto lugar, he leído la traducción que publica Alianza Editorial ("En la jungla de las ciudades") y, sinceramente, no logro comprender las tijeras aplicadas a dos escenas de la obra. Injustificadas, así como algunas referencias en forma de cantos a una realidad social peruana (el ex presidente Fujimori) totalmente anacrónicas. Eso no es "distanciamiento", eso no me "extraña" para reflexionar de manera crítica, eso es sólo poner referentes históricos inconexos y a la mala.
Por todo ello, querida Lidia, no arrugues tu joven rostro, ya que, indudablemente, mejores cosas nos tocará ver. Los señores de Cuatrotablas tendrán que trabajar muchísimo si quieren que el público asista a sus obras sabiendo que habrá algo interesante por ver y por aprender y no por mero trámite, por mero compromiso, en vista del nombre ganado por esta compañía teatral con tanto esfuerzo a lo largo de tantos años (mérito que nadie le quita, por cierto).

Abajo, Mario Delgado, director de este montaje, en Historia viva:

miércoles 28 de febrero de 2007

Ah, el buen don Alonso

Hubiera querido comentar el último artículo del buen don Alonso acerca de su particular opinión acerca de los blogs, aparecido el domingo en Perú21, texto que tan biliosa respuesta por parte de Mr. Gus (Gustavo Faverón) ha merecido (y el patético espectáculo de los vaivenes de Víctor Coral, esta vez acollerándose a rajatabla con el furibundo doctorando). No obstante, eso desnaturalizaría el propósito de este blog (hablar sobre puestas en escena, libros teóricos sobre teatro, textos teatrales, etc.). Por ello, es mejor quedarse con los dos artículos anteriores de Alonso Alegría, aquel en que alaba las virtudes de Art y aquel en que invita a sus lectores a asistir a esta obra y a Recontrahamlet. Aunque podamos discrepar con sus ideas, al menos sobre teatro el buen Alonso está más informado que sobre blogs.

martes 27 de febrero de 2007

Rectificación

Agradezco mucho los comentarios de propios y extraños dejados en el blog. Muchos de ellos son muy estimulantes y otros, como el dejado por EC, sirven para corregir algunos deslices que, humano como soy, puedo cometer. Para algunos datos sobre RecontraHamlet recurrí a páginas que comentaron la puesta del año pasado y no la actual. Como EC señala, no es Rómulo Assereto sino Gonzalo Molina uno de los actores que conforman la reposición que está hasta el 21 de marzo los miércoles a las 8 pm. en el Teatro del Británico de Miraflores. A todos los que han dejado sus comentarios, conocidos y a quienes no tengo el gusto de conocer, muchas gracias.

viernes 23 de febrero de 2007

Recontra divertida

El miércoles fui a ver RecontraHamlet con mi filosófica amiga Ángela. Nos reímos muchísimo y quedamos sumamente satisfechos con las buenas actuaciones, el impecable montaje, la irreverencia y la parodia audaces con que este conjunto de cinco breves piezas abordan el Hamlet shakespeareano (Sra. Sorken; Palabras, Palabras, Palabras; La pesadilla del actor y Hamlet en 15 minutos que se intercalaban con Rubí de Elsinore). En la primera, una señora de edad interrumpe el inicio de una obra para soltar en voz alta algunas de sus preocupaciones diarias y sus ideas acerca del teatro; en la segunda, tres monos han sido encerrados en una jaula hasta que logren evolucionar y escribir Hamlet; en la tercera un simple contador sueña que ha sido confundido con otra persona y deberá protagonizar no sólo el papel de Hamlet sino también el de galán de una telenovela pero cuyos diálogos desconoce; la cuarta es una versión abreviada de la tragedia de Shakespeare (seguida de un extremadamente cómico Hamlet en 2 minutos y una versión en 8 segundos); la última versa sobre un peinador homosexual al cual acuden individualmente Ofelia, Gertrudis, Claudio y Hamlet para hacerle partícipe de sus inocentadas, sus intimidades, sus temores, sus locuras.
Bien es cierto que la trama de la tragedia inglesa es ampliamente conocida (el joven príncipe danés Hamlet decide tomar venganza tras haber escuchado al fantasma de su padre confesar que ha sido asesinado vilmente por su hermano, quien dos meses luego desposa a la reina, esta venganza conlleva la muerte de todos los personajes de la corte, incluido Hamlet) es necesario tenerla bien presente para no perder algunas burlas o parodias muy finas en torno al argumento. Deduje que se optó en algunos casos por adaptaciones del texto a nuestra realidad (me parece inverosímil por no decir imposible que un dramaturgo inglés haga referencia al vals Nuestro secreto -"Ese secreto que tienes conmigo nadie lo sabrá..."-), mientras que en otras se ha dejado el texto tal cual, como las jocosas parodias que para un receptor no conocedor de la tradición literaria inglesa podrían no funcionar (como la mención a John Milton, autor de El paraíso perdido o al Ulises, de James Joyce).

Escuché a la salida del teatro un comentario ("El flaco se hizo toda la obra"), lo que me hizo recordar que la crítica que Ernesto Carlín hizo a esta obra justamente se tituló Recontra Ysla, haciendo alusión la quasi omnipresencia de Christian Ysla en este montaje. Quizás. Pero no se puede negar que desplegó mucha versatilidad en cada uno de los papeles que representó (el peinador gay de Rubí de Elsinore, el mono que escribió algunos versos de El paraíso perdido de Milton, el contador de La pesadilla del actor, etc.). Asimismo, aunque es claro que el trabajo de Ysla resalta por encima del resto, no se puede obviar que fue muy bien complementado por las actuaciones de Rómulo Assereto, Ebelin Ortiz, Nicolás Fantinato y Grapa, dirigidos por David Carrillo y Ricardo Morán. En suma, no sólo los textos son extremadamente graciosos, sino que además las actuaciones individuales y en conjunto permiten que esta obra sea un éxito.
No obstante, no todo es flores para esta puesta en escena. Por momentos el griterío es excesivo e innecesario. Por otro lado, pese a que Sra. Sorken es una correcta forma de introducción a manera de captatio benevolente (acudir a la buena voluntad del público para captar su atención), creo que sin este breve monólogo RecontraHamlet pierde casi nada. Al comienzo en alguna ocasión los actores se atropellaban uno al otro al momento de recitar sus textos y a veces algún personaje tenía que rectificarse por un error en su diálogo pero con el correr de los minutos se asentaron en el escenario, logrando coordinaciones casi perfectas hacia el final de la obra.
Es un acierto, pues, que se haya prolongado la temporada hasta el 21 de marzo. La diversión está asegurada en el teatro del Británico cada miércoles a las 8 pm. Una sugerencia: de ser posible, comprar entradas para ver la obra desde el segundo piso. La platea es plana, no a manera de estadio como el teatro de La Plaza ISIL o el del Centro Cultural PUCP, por lo que desde la mitad hacia atrás generalmente se tiene muchas dificultades para observar la obra. Además, como es un teatro pequeño no hay problemas para escuchar a los personajes desde palco.
(Arriba: escena de Palabras, Palabras, Palabras. Debajo: trailer de la obra)

viernes 16 de febrero de 2007

Agenda

Ayer jueves Alonso Alegría, en su columna Palmas y palos, tuvo términos muy elogiosos hacia Art, dedicó una breve línea también alentadora hacia Recontrahamlet y aunque señala que no le gustó, deja al libre albedrío del espectador asistir o no a Sueño de una noche de verano. Cabe recordar que aparte de estas tres obras, se presenta En la espesura de la ciudad, obra juvenil de Brecht, en el Auditorio del Instituto Goethe (Nazca 722, Jesús María). Asimismo, a partir del 1 de marzo en la A. A. A (Asociación de Artistas Aficionados, Jr. Ica 323, Lima) podremos ver Los profesores de Juan Rivera Saavedra, obra teatral censurada hace medio siglo. Por otro lado, el jueves 22 y el viernes 23 se pondrá en escena, a cargo del argentino Diego Starosta, el espectáculo unipersonal Informe para una academia a las 8 pm. en el Centro Cultural de la Universidad Católica. Obras hay y para todos los gustos.

Aquí pueden encontrar la columna de ayer del Sr. Alegría:
http://www.peru21.com/comunidad/Columnistas/html/Alegriaindex.html